RVM Systems AB establece su filial española para liderar la implementación del sistema de depósito de envases.
La multinacional sueca especializada en tecnología de “reverse vending” inicia operaciones en España de cara al arranque del SDDR previsto para noviembre de 2026.
RVM Systems AB, multinacional sueca con más de tres décadas de experiencia en el desarrollo de soluciones tecnológicas para sistemas de depósito y retorno de envases, ha constituido su filial española, RVM Systems máquinas de devolución S.L.U., consolidando así su presencia en uno de los mercados más prometedores de Europa en materia de economía circular.
La compañía, con sede en Suecia, es referente internacional en el diseño y fabricación de máquinas de devolución de envases o “reverse vending machines” (RVM), como se las conoce en inglés, equipos que permiten a los consumidores devolver envases de bebidas usados a cambio de la recuperación del depósito pagado en el momento de la compra. De carácter privado y propiedad de Gerald Engström, RVM Systems AB está liderada actualmente por su CEO Niklas Engström, quien ha impulsado la expansión internacional de la empresa consolidando su presencia en mercados clave de Europa. Al frente de la operación española se encuentra Luis Medina-Montoya Hellgren, Director de Desarrollo de Negocio, quien lidera la estrategia de entrada al mercado y el establecimiento de relaciones con los principales actores del sector.
El SDDR: un cambio de paradigma en la gestión de residuos de envases
El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) es un mecanismo probado de economía circular que España implantará de forma obligatoria, en principio, a partir de noviembre de 2026, en cumplimiento de la legislación europea sobre residuos y envases. El sistema funciona mediante un pequeño depósito económico que el consumidor paga al adquirir una bebida envasada en plástico PET o aluminio, y que recupera íntegramente al devolver el envase vacío en un punto de recogida, generalmente ubicado en establecimientos comerciales.
Este modelo, ampliamente consolidado en países nórdicos como Suecia, Noruega y Finlandia —donde alcanza tasas de recogida superiores al 90%—, así como en Alemania y más recientemente en Irlanda o Austria, transforma radicalmente la gestión de residuos de envases. El objetivo es garantizar que estos materiales se recojan de forma separada y en condiciones óptimas para su reciclaje, minimizando la contaminación ambiental y el abandono de residuos en espacios públicos y naturales.
Un ecosistema que involucra a toda la cadena de valor
La implementación del SDDR en España requerirá la coordinación de múltiples actores. Las cadenas de distribución y establecimientos minoristas —desde grandes superficies hasta tiendas de proximidad— deberán instalar puntos de recogida equipados con tecnología de reverse vending o sistemas manuales. Los fabricantes e importadores de bebidas tendrán que adaptar sus procesos logísticos y de etiquetado para incluir el depósito en el precio final, y financian el sistema, en base a su responsabilidad ampliada del productor.
El sector de la hostelería, restauración y turismo —particularmente relevante en España— deberá igualmente integrarse en el sistema, estableciendo mecanismos para la devolución de envases consumidos en sus establecimientos. Las administraciones públicas, por su parte, ejercerán las funciones de supervisión y garantía del correcto funcionamiento del sistema, mientras que los gestores de residuos adaptarán sus operaciones a este nuevo flujo de materiales de alta calidad.
Beneficios directos para la ciudadanía y el medio ambiente
Para los ciudadanos, el SDDR representa un incentivo económico directo para participar activamente en el reciclaje. Cada envase devuelto significa la recuperación del depósito pagado, convirtiendo un gesto medioambiental en una ventaja tangible. El sistema además facilitará el reciclaje al situar puntos de devolución en ubicaciones cotidianas y accesibles.
Desde la perspectiva ambiental, el SDDR contribuirá significativamente a la reducción de residuos abandonados en playas, parques y espacios naturales, mejorando la calidad de vida urbana y la conservación de ecosistemas. Al garantizar la recogida separada de envases limpios y sin mezclar con otros residuos, se incrementará notablemente la calidad del material reciclado, permitiendo su reutilización en nuevos envases y cerrando efectivamente el ciclo de la economía circular.
La llegada de RVM Systems a España materializa la colaboración hispano-sueca en un sector de creciente importancia estratégica, trasladando al mercado español el conocimiento y la experiencia tecnológica desarrollados en los sistemas de depósito nórdicos, reconocidos mundialmente como los más eficientes y sostenibles.